Como ciudadano del mundo, deseo que nuestros Juegos Olímpicos retomen el principio fundamental de armonía y fraternidad.
No pretendo boicotear los Juegos Olímpicos, pues considero que los mejores atletas del mundo tienen derecho a participar en esta competencia tan esperada y que la población china también tiene derecho a la dicha de celebrar este importante acontecimiento.
Por tanto, declaro:
Miembros del COI, no apruebo su decisión de haber concedido los Juegos de 2008 a un país como China, que se abre a la libertad económica pero a la vez viola las libertades democráticas. Considero que esta decisión va en contra de los principios fundamentales del Olimpismo.
Miembros del COI, no apruebo su silencio ni el de los patrocinadores, aún menos cuando una toma de posición franca y honesta de su parte permitiría que la dignidad humana se encuentre en el centro de las preocupaciones del Movimiento que ustedes pretenden defender.
Miembros del COI, no apruebo sus Juegos que se alejan cada vez más del Ideal Olímpico. Como representante de la población mundial, pido que nuestros Juegos vuelvan a ser un himno a los valores universales encarnados en el pasado.
Su apoyo puede marcar una diferencia.
En septiembre comunicaremos la magnitud de nuestros apoyos a los dirigentes del Comité Olímpico Internacional para demostrarles la solidaridad de los ciudadanos del mundo con los valores que el COI es responsable de proteger.